Por fin, este periodo ha
permitido que los tres pilares básicos del trabajo de gabinete de la Sociedad
hayan alcanzado “velocidad de crucero”, dichas líneas de trabajo son:
DOCUMENTACIÓN.
Continúa la línea documental
centrada en la revisión de “papelotes” y planos mineros almacenados en el
Archivo General de la CAV (Gazteiz); siempre a la caza y captura de esa “cueva
natural” o “soplado” que en ocasiones era reflejado en los diversos documentos
y planos. Esta revisión también permite el rescate de topónimos pre-mineros.
Otra línea de trabajo es la
recopilación de datos geológicos en las diversas áreas de estudio, con la
finalidad de ir integrándolos en los correspondientes levantamientos geológicos
de detalle que se encuentran en curso. Gracias a esta actuación, esperamos que toda
esa información geológica “privilegiada”, a En el ámbito de un estudio
espeleológico, queremos determinar que factores han controlado el desarrollo de
un determinado eje de drenaje en un karst.
Como buenos espeleólogos,
sabemos que dichos drenajes subterráneos se ajustan a discontinuidades de los
materiales. Así que nuestro análisis va a tener que poner en juego en un
principio dos tipos de información: un mapa geológico, las poligonales
topográficas de las cavidades y los puntos de absorción- emisión. Si hacemos un
análisis de proximidad (buffer) entre las poligonales y las discontinuidades
estructurales podremos determinar que estructuras favorecen el drenaje y cuales
no. Esto no tiene porque ser blanco o negro, pudiendo definir valores de
resistencia al paso del agua en función de las características de dichas
estructuras (dirección, buzamiento, mineralizaciones, carácter, etc). Ahora que
ya hemos establecido una escala de “resistencia” al drenaje, podemos ir a otra
zona del mismo macizo en el que no conocemos su entramado subterráneo y
aplicarle un análisis de ruta óptima. Es decir, con nuestro mapa estructural,
nuestra escala de resistencia al drenaje y los puntos de alimentación y desagüe
le pedimos a la aplicación que nos determine las posibles rutas de mínima
energía (las más fáciles) entre las entradas y la salida del sistema. Aún se
puede llevar más lejos el análisis, pues esas rutas también las podemos
cuantificar con el fin de obtener nuevas hipótesis de trabajo. Por ejemplo, no
sería descabellado pensar que en las rutas más fáciles el drenaje será más
rápido, realizará trayectos más lineales y se establecerán condiciones vadosas
de excavación. Por contra en las rutas que ofrecen mayor resistencia al
drenaje, éste tendrá muchas posibilidades de ser muy tortuoso, de baja energía
y posiblemente en regímenes freáticos que favorecerán el desarrollo de
complicados enrejados freáticos.
Este es sólo un ejemplo del
amplio campo de posibilidades que se abren ante la utilización de un SIG en el
estudio del karst. Es un proyecto de largo plazo pero Burnia ya ha empezado,
esperamos que pronto se animen más grupos pues el camino en solitario, aparte
de aburrido, es más lento y lleno de errores difíciles de apreciar en la
soledad.
ÁREA DOCENTE.
Otro componente de Burnia ha
participado como docente en el área de geología del karst referente a los
cursos de Iniciadores Deportivos de la EEE correspondientes a 1999 y 2000. En
este último año, también formó parte del equipo docente del primer Monográfico
de Geología Kárstica organizado por la Escuela Española de Espeleología.
DIVULGACIÓN.
Dadas las dificultades
inherentes a la publicación clásica y a lo poco maduros que están la mayoría de
los estudios de zona, seguimos optando por una divulgación que demande pocos
recursos económicos. En esta línea, continuamos con los Boletines Burnia que,
con cada vez mayor alcance, cumplen dos importantes funciones. De cara al
exterior, nos permite exponer nuestros trabajos, a la vez que constituye una
grata tarjeta de presentación. Puertas adentro, cumple un importante papel
informativo para aquellos miembros de la Sociedad menos activos y como reflejo
imperecedero de la actividad desarrollada.
Pese a las actividades hasta
ahora comentadas, no faltó oportunidad para realizar visitas a otras cavidades
como Tonio-Cañuela, Caballos- Valle, Regato Calero II, el Hoyón II, torca del
Carlista, sima del Enjambre y cova Sant Josep (Castellón), entre las más
destacadas. También se colaboró en las labores de zona de otros colectivos,
como el espeleobuceo de la mayor surgencia de Picos, el Oyu l´Madre Madre,
por parte del Ensame Aguarón.
Tampoco hay que olvidar las
actividades relacionadas con el espeleoSOS, se puede destacar la
participación de un miembro de la Sociedad en el accidentado simulacro, acabado
en rescate real, celebrado en el sistema Lecherines (Huesca) en el 2000
por el espeleosocorro aragonés. También se realizaron diversas prácticas en
cavidades de zona como torca Arnabal, 1Mt-6 y, otro componente de la Sociedad,
tomó parte en las actividades organizadas durante el pasado bienio por el EEL
(Baltzola, Aralar, Mairu).