COMPLEJO URALLAGA

Es una de las grandes cavidades de Los montes de Triano.

Con un desarrollo de 6512m de galerías y una profundidad de 118m, esta cavidad ha merecido por meritos propios su inclusión en el atlas de grandes cavidades de la península que edita la Federación española de Espeleología.

 

Este sistema subterráneo esta compuesto por dos cavidades principales: La Cueva de la Magdalena y la Cueva de Eskatxabel. La primera ha sido conocida desde siempre por los habitantes de la región. La segunda, solo conocida en parte por los mineros del área, ha sido descubierta por nuestro grupo.

 

Las entradas de estas dos cuevas toman las siguientes siglas:

MT-70; Entrada principal de la Cueva de la Magdalena

MT-84;

MT-19; Pozo natural que da acceso a la cueva de Eskatxabel desde el exterior.

MT-50; Pozo natural que accede a la cueva de Eskatxabel desde mina.

 

Durante el periodo de tiempo que transcurre entre los años 1994 y 1997, realizamos la exploración y topografía de este sistema, culminando las exploraciones con la conexión de las dos cavidades mediante el buceo del sifón "Ensame" por parte de nuestros colegas del grupo asturiano "Ensame Aguarón". El sueño de conectar estas dos grandes cavidades se cumplió por fín.

 

Esta complejo esta formado por un entramado de galerías naturales, que por su amplitud fueron utilizadas para facilitar las labores de minería que se realizaron durante los siglos XIX y XX en esta parte de los Montes de Triano. Se trataba de grandes explotaciones de hierro que hicieron posible en parte el despegue industrial de Bizkaia. Por esta razón, algunas veces es más fácil acceder a las cavidades naturales a través de galerías mineras que aparecen en el plano como líneas punteadas.

También aparecen en el esquema, otras cavidades naturales que posiblemente formaron parte del sistema y cuya conexión está destruida por laboreo minero o a las que se accede por las mismas galerías mineras que dan acceso al Complejo, pero que son consideradas como cavidades independientes: MT-51, MT-46.

 


Cueva de la Magdalena

 

Conocida desde antaño, alberga en su boca de entrada una ermita, en la que se realiza una romería el día de la Magdalena. He aquí el origen del nombre de la cavidad. Un enorme porche, da acceso a través de una galería natural utilizada para el transporte y explotación del hierro (aún presente en filones dentro de la cavidad) a una no menos espectacular sala, donde se introduce la luz por una grieta minera en el techo. Las dimensiones de los bloques colosales amontonados y los juegos de luces convierten este un lugar en un espectáculo.

El acceso a la parte más sencilla de esta cavidad requiere de material básico, ropa de abrigo e iluminación principal y de repuesto adecuados.
Cueva de Eskatxabel

 

Toma de nombre de una de las balsas, hoy desecadas, que servían para el decantado de las aguas de lavado de mineral que se dispusieron dentro de la hoyada del Sauco.

La cavidad se desarrolla fundamentalmente bajo la citada balsa, y el agua que fluye por sus ríos es captada por la cuenca que la delimita.

Los accesos a la cavidad requieren de la utilización de material apropiado y el conocimiento de la técnica espeleológica de progresión vertical en cavidades.